Donde se demuestra la falta de argumento ni trama en mi vida cotidiana
¿Y que hago yo aquí?, eso me preguntaba, mientras en la otra habitación hernando y un actor porno, ejecutaban un acto porno, yo estaba en una cama muy confortable sin poder dormir por los efectos que se sumaban y se contrarrestaban unos a otros de variadas sustancias químicas, de repente, se prendió el Mac G5 solito sin que yo pulsara botón alguno, me acerque, no sin pena de haber involuntaria e inconscientemente activado algún mecanismo secreto, la apague sin escandalo alguno, eran las 7 am yo no había dormido nada, la fiesta se había prolongado demasiado y la habitación que muy amablemente el festejado (el actor) me proporcionó aunque comodisima no tenia ese charn, que me hacia falta para conciliar sueño en cama ajena (un hombre).
Julieta, la muy inocente (porque he llegado a sospechar que solo los inocentes son los que dicen estas cosas) me advirtió antes de irse, que no hiciéramos trio, que usásemos condón, pero en ¿que estaba pensando?, a la escena sodomita yo no estaba invitado, cuando salí al baño me encontré a mi amigo después de ser penetrado, subitamente me senti un poco envidioso y decidi calmar esas ansias con pensamientos tranquilizantes diciendome a mi mismo -"Al cabo que ni quería"
Darme cuenta que no soy un atleta (pero podría pasar por uno), es un punto primordial en cualquier lista de autocrítica, cada vez que alguien sugiere que padezco de anorexia o bulimia es un como decirme soy posmoderno y mi tiempo no es este como diría aquel "mi reino no es de este mundo", descubro finalmente que mi país, es segundo en índice de obesidad mundial, con el récord guiness del hombre mas gordo, y la diabetes esparciéndose como epidemia incluso entre la infancia, me reclamo a mi mismo ¡Esa solitaria costumbre de nunca pertenecer!
Habria que decirles que ven la tempestad y no se incan.
Sin mucho que hacer estas vacaciones, durmiendo hasta ver el amanecer, despertando para la hora de comer (supongo que omito una comida diaria) deduzco que mi alma gemela esta en las Antípodas o en cualquier país que tenga un huso horario apropiado a mis hábitos de sueño, pero reviro mis razonamientos arguyendo que la promiscuidad sentimental se justifica claramente cuando enunciamos: yo no tengo un alma gemela, tengo varias ( por lo tanto a todas tengo que complementarlas)
Poniéndome internacional, interracial y muy hospitalario bajo los auspicios del "una vez en la vida" decidí comprobar si duele tanto como me habían contado, con un par de tequilas sobre mi conciencia, en un hotel muy prestigiado, tuve un manage a trois que involucro a negros a blancos y a castizos, supongo que fue mi forma de celebrar que en México al menos en el texto legal ya no existen las castas raciales y que hacer el amor y no la guerra podría bien ser la solución a tanto odio en el orbe.
¿Y que hago yo aquí?, eso me preguntaba, mientras en la otra habitación hernando y un actor porno, ejecutaban un acto porno, yo estaba en una cama muy confortable sin poder dormir por los efectos que se sumaban y se contrarrestaban unos a otros de variadas sustancias químicas, de repente, se prendió el Mac G5 solito sin que yo pulsara botón alguno, me acerque, no sin pena de haber involuntaria e inconscientemente activado algún mecanismo secreto, la apague sin escandalo alguno, eran las 7 am yo no había dormido nada, la fiesta se había prolongado demasiado y la habitación que muy amablemente el festejado (el actor) me proporcionó aunque comodisima no tenia ese charn, que me hacia falta para conciliar sueño en cama ajena (un hombre).
Julieta, la muy inocente (porque he llegado a sospechar que solo los inocentes son los que dicen estas cosas) me advirtió antes de irse, que no hiciéramos trio, que usásemos condón, pero en ¿que estaba pensando?, a la escena sodomita yo no estaba invitado, cuando salí al baño me encontré a mi amigo después de ser penetrado, subitamente me senti un poco envidioso y decidi calmar esas ansias con pensamientos tranquilizantes diciendome a mi mismo -"Al cabo que ni quería"
Darme cuenta que no soy un atleta (pero podría pasar por uno), es un punto primordial en cualquier lista de autocrítica, cada vez que alguien sugiere que padezco de anorexia o bulimia es un como decirme soy posmoderno y mi tiempo no es este como diría aquel "mi reino no es de este mundo", descubro finalmente que mi país, es segundo en índice de obesidad mundial, con el récord guiness del hombre mas gordo, y la diabetes esparciéndose como epidemia incluso entre la infancia, me reclamo a mi mismo ¡Esa solitaria costumbre de nunca pertenecer!
Habria que decirles que ven la tempestad y no se incan.
Sin mucho que hacer estas vacaciones, durmiendo hasta ver el amanecer, despertando para la hora de comer (supongo que omito una comida diaria) deduzco que mi alma gemela esta en las Antípodas o en cualquier país que tenga un huso horario apropiado a mis hábitos de sueño, pero reviro mis razonamientos arguyendo que la promiscuidad sentimental se justifica claramente cuando enunciamos: yo no tengo un alma gemela, tengo varias ( por lo tanto a todas tengo que complementarlas)
Poniéndome internacional, interracial y muy hospitalario bajo los auspicios del "una vez en la vida" decidí comprobar si duele tanto como me habían contado, con un par de tequilas sobre mi conciencia, en un hotel muy prestigiado, tuve un manage a trois que involucro a negros a blancos y a castizos, supongo que fue mi forma de celebrar que en México al menos en el texto legal ya no existen las castas raciales y que hacer el amor y no la guerra podría bien ser la solución a tanto odio en el orbe.






