Criticar x criticar a el Cielo Dividido
El cine mexicano es nuestra obligación apoyarlo, porque la suave patria y el exiguo presupuesto que se le destina a la produccion de cintas nacionales hace que cualquier filme conlleve en si mismo un esfuerzo titánico, cuando una industria que refleja las realidades y las aspiraciones de un pueblo se encuentra tan vilipendiada como la cinematográfica, ¿puede esto eximir a sus productores de la imperiosa necesidad del contacto con el publico?
Y que decir de las cintas gays en las cuales los estereotipos, los determinismos de clase, y patrones en los cuales uno como homosexual no sabe si sentir nostalgia por las apologías de lo afeminado, bizarro e irreal o encerrarse entre los nuevos estándares de calidad que el cine de ambiente impulsa: o eres el chico guapo y rico, o el chico guapo y pobre, o el chico guapo y tonto, o el viejo con mucho dinero: donde se demuestran los verdaderos motores de esta industria: el sexo y el dinero. En este último caso las cintas se ven envueltas en el abismo de la autocensura comercial y la férrea determinación de los gobiernos integristas de asignarles a estos una clasificación de mayoría de edad disminuyendo - aún mas - su publico potencial.
¿Qué pasará si juntamos estas dos tendencias y las revolvemos en un bastidor llamado Ciudad de México?, pues probablemente obtendremos un coctel dónde una historia no desprovista de merito se lleva al extremo en que las miradas sustituyen los diálogos, y la narración poética hace las veces de lo que una prosa bien contada no necesitaría ser explicada. El cielo dividido se enmascara de cine de arte para no tener que explicarse ante una audiencia menos pretenciosa que lo que busca es entender la trama, es en esencia el termino rebuscado que finalmente no expresa nada pero que al pronunciarlo se escucha muy bien, y es el intento reivindicatorio de las realidades que muchos se niegan a ver. La expresión joven de una homosexualidad mas rápida, el ocaso de una relación infiel y el utópico ensueño de una ciudad tolerante es también reflejo de las aspiraciones de un México en el que también cabemos nosotros.
PS: Tengo un dolor de trasero tan inmenso que me hace escribir pura tontera! Ash con Colombia con su mota y con sus sementales.
El cine mexicano es nuestra obligación apoyarlo, porque la suave patria y el exiguo presupuesto que se le destina a la produccion de cintas nacionales hace que cualquier filme conlleve en si mismo un esfuerzo titánico, cuando una industria que refleja las realidades y las aspiraciones de un pueblo se encuentra tan vilipendiada como la cinematográfica, ¿puede esto eximir a sus productores de la imperiosa necesidad del contacto con el publico?
Y que decir de las cintas gays en las cuales los estereotipos, los determinismos de clase, y patrones en los cuales uno como homosexual no sabe si sentir nostalgia por las apologías de lo afeminado, bizarro e irreal o encerrarse entre los nuevos estándares de calidad que el cine de ambiente impulsa: o eres el chico guapo y rico, o el chico guapo y pobre, o el chico guapo y tonto, o el viejo con mucho dinero: donde se demuestran los verdaderos motores de esta industria: el sexo y el dinero. En este último caso las cintas se ven envueltas en el abismo de la autocensura comercial y la férrea determinación de los gobiernos integristas de asignarles a estos una clasificación de mayoría de edad disminuyendo - aún mas - su publico potencial.
¿Qué pasará si juntamos estas dos tendencias y las revolvemos en un bastidor llamado Ciudad de México?, pues probablemente obtendremos un coctel dónde una historia no desprovista de merito se lleva al extremo en que las miradas sustituyen los diálogos, y la narración poética hace las veces de lo que una prosa bien contada no necesitaría ser explicada. El cielo dividido se enmascara de cine de arte para no tener que explicarse ante una audiencia menos pretenciosa que lo que busca es entender la trama, es en esencia el termino rebuscado que finalmente no expresa nada pero que al pronunciarlo se escucha muy bien, y es el intento reivindicatorio de las realidades que muchos se niegan a ver. La expresión joven de una homosexualidad mas rápida, el ocaso de una relación infiel y el utópico ensueño de una ciudad tolerante es también reflejo de las aspiraciones de un México en el que también cabemos nosotros.
PS: Tengo un dolor de trasero tan inmenso que me hace escribir pura tontera! Ash con Colombia con su mota y con sus sementales.
You Are Not Destined to Rule the World |
![]() You are destined for something else... Like inventing a new type of cupcake. You just don't have the stomach for brutality. But watch out - because many people do! |








